Entender el problema es el primer paso
para resolverlo bien.
Cada espacio enfrenta condiciones distintas de exposición solar. Por eso no existe una única solución.
La orientación del sol, el tipo de vidrio, el uso del espacio, el nivel de exposición y los lineamientos respecto a apariencia de fachadas determinan qué solución funciona mejor.
La decisión no debe basarse en precio.
Debe basarse en diagnóstico.
El vidrio es el punto más vulnerable del espacio.
Las ventanas permiten el paso de luz, pero también de calor y radiación. Sin una solución adecuada, se convierten en la principal fuente de ganancia térmica, exposición UV y desgaste interior.
Hogar
Más confort en la vida diaria.
Ayuda a reducir la sensación térmica interior, proteger acabados, mobiliario y obras de arte, y mejorar la forma en la que se vive el espacio todos los días.
Mayor confort térmico y visual para quienes trabajan todos los días en el espacio, con menor presión sobre sistemas de aire acondicionado y mejor control del deslumbramiento.